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miércoles, 18 de julio de 2018

LA COODINADORA SIMON BOLIVAR : REINVINDICA 39MANIVERSARIO DE LA REVOLUCION SANDINISTA


Desde Venezuela tierra de libertadores, reivindicamos a la Revolución Sandinista

Por: Coordinadora Simón Bolívar | 


Martes, 17/07/2018 11:57 PM 

Al Pueblo De Venezuela,
Al Gobierno Bolivariano de Venezuela,
A los Pueblos y Gobiernos del Mundo,
A los Medios de Comunicación Nacionales e Internacionales,
A la Opinión Pública Nacional e Internacional,
Al Mundo entero,
Hermanos y Hermanas:

La Revolución Nicaragüense, fue un proceso protagonizado por los sandinistas que dio comienzo en 1978, por medio del cual se puso fin a la dictadura ejercida en Nicaragua por la familia Somoza, a la cual se reemplazó por un gobierno de izquierdas.

La rebelión fue encabezada por fuerzas de la guerrilla de izquierdas, el Frente Sandinista de Liberación nacional, que contó con un amplio respaldo popular, depuso al corrupto dictador Anastasio Somoza Debayle, hijo de Anastasio Somoza, y tomó el poder en julio de 1979.

Los nuevos gobernantes trataron de introducir cambios políticos, sociales y económicos. El gobierno revolucionario consiguió llevar a cabo parcialmente la reforma agraria y estableció programas de alfabetización y un plan sanitario.

En mayo de 1979: los sandinistas hicieron una llamada a la rebelión nacional. En esta ocasión, la Guardia Nacional no consiguió controlar la situación y los rebeldes se apoderaron de numerosas zonas del país. 

Se produjeron batallas en las principales ciudades, como León, Masaya y Managua, donde los aviones de la Guardia Nacional bombardearon los barrios en los que la población apoyaba a los sandinistas.

La Organización de Estados Americanos (OEA) convocó una reunión de emergencia para pedir a Somoza que abandonara el poder y rechazó el ofrecimiento de Estados Unidos de enviar fuerzas de paz a Nicaragua.

Cuando la capital del país, Managua, se encontraba rodeada por las tropas revolucionarias, Somoza abandonó el país y la Guardia Nacional, tan poderosa en otros tiempos, quedó desarticulada. El 19 de julio, los sandinistas entraron en Managua y se hicieron con el control en Nicaragua.

La Revolución provocó cambios profundos y duraderos en Nicaragua. La "dinastía" somocista, que había gobernado el país como una hacienda privada durante 40 años, fue derrocada, y la poderosa Guardia Nacional desarticulada. El nivel de analfabetismo se redujo significativamente y los grupos marginados, como las mujeres, los jóvenes y la población rural participaron más activamente en la vida del país.

Nicaragua se vio transformada radicalmente por la experiencia de la Revolución, que la convirtió en una nación más libre…

El 19 de julio de 1979 el FSLN puso fin a la dictadura de Anastasio Somoza Debayle, el último de esa familia que ocupó el poder, y desde entonces emprendió una serie de cambios trascendentales en el país, como una campaña de alfabetización y una reforma agraria, entre otras acciones revolucionarias.

Durante la dictadura en Nicaragua existían un alto nivel de analfabetismo, lo que a los gobernadores en esa etapa les permitía controlar a la población.

La primera etapa de la Revolución Sandinista no fue favorable para la nación centroamericana. La agresión militar y económica de en aquel entonces presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan desgastó a la nación, frustrando los ingentes esfuerzos por llevar a fondo la justicia social.

Diecisiete años después, por la vía de las urnas, el FSLN retornó al gobierno para iniciar una segunda etapa que implementó cambios sustanciales en todos los órdenes, aplaudidos y reconocidos por diversos países y organismos internacionales.

En la actualidad el Gobierno nicaragüense ha diseñado una estrategia de desarrollo basada en programas sociales tales como Hambre Cero, Plan Techo, Usura Cero, Merienda Escolar, Bono Productivo y Casas para el Pueblo, que en su conjunto se dirigen a la disminución y erradicación del drama de la pobreza. Así pues, los nicaragüenses apoyan la gestión del gobierno sandinista.

Una encuesta asesorada y validada por el Banco Mundial, reveló que la pobreza decreció de 42.5 a 29.6 por ciento, en tanto la pobreza extrema se reducía de 14.6 a 8.3 por ciento. La investigación dio como resultado que 70 por ciento de los nicaragüenses clasifica en la categoría de no pobre, algo inimaginable en los duros 17 años de gobiernos neoliberales que precedieron al regreso de Daniel Ortega a la presidencia en el año 2007.

La gratuidad de la educación y de la salud es una realidad muy importante que favorece al pueblo. Es el resultado del trabajo por alcanzar uno de los objetivos más importantes de la Revolución Sandinista: erradicar la pobreza, promover el crecimiento económico de la nación.

El pueblo nicaragüense ha sabido reconocer en su líder y presidente Daniel Ortega su esfuerzo para alcanzar el bienestar común y la justicia social.

Este 19 de julio se cumplen 39 años de la victoria de la revolución nicaragüense. La lucha de un pueblo que supo derrotar al ejército, para terminar con la despótica dinastía Somoza.

Rescatando la Memoria Histórica Revolucionaria.

Desde la Coordinadora Simón Bolívar manifestamos en carta abierta que "La solidaridad es la ternura de los pueblos".
Con Bolívar y Chávez, decimos ¡a la carga!
Desde Venezuela, Tierra de Libertadores, a 525 años del inicio de la Resistencia Antiimperialista en América, y a 207 años del inicio de Nuestra Independencia,
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La Coordinadora Simón Bolívar, una Organización de Base, Revolucionaria, Solidaria, Internacionalista, Indigenista, Popular y Socialista

COODINADORA SIMON BOLIVAR / MISIONEROS DE LA COMUNICACION
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jueves, 21 de junio de 2018

MADURO ANTE LA CLASE OBREA VENEZOLANA EN JUVENTUD


Jóvenes de la clase obrera celebran el primer año del Plan Chamba Juvenil

Marvyn BolivarComparte!

20/06/2018
Andrelys Carrasquel

Caracas, Distrito Capital.- El jefe de Estado y de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, participa en el Congreso Ideológico de la Clase Obrera; espacio donde además es celebrado el primer aniversario del Plan Chamba Juvenil.

Plan que nació el pasado 20 de junio de 2017, para incorporar a jóvenes entre 15 y 35 años de edad al trabajo productivo para fortalecer la Venezuela potencia.

Hoy por hoy este método de inclusión laboral supera la cifra del millón de jóvenes incorporados; tal y como lo anunció el pasado 4 de mayo de 2018, desde el estado Aragua, el ministro del Poder Popular Para la Juventud y el Deporte Pedro Infante.

En esta ocasión, el teatro Junín, ubicado en el centro de la capital venezolana, congrega al sector obrero y a la juventud productiva de la nación, lugar que además servirá de escenario para formalizar el paso del Plan a Gran Misión Socialista.

«Será convertido en la Gran Misión Chamba Juvenil, el 20 de junio, una Misión socialista que se suma al sistema de Misiones y Grandes Misiones», apuntó el dignatario el pasado 12 de junio cuando sostuvo un fructífero encuentro con la juventud patriótica y Revolucionaria que milita el Partido Socialista Unido de Venezuela (JPsuv), en el hotel Venetur «Alba Caracas».

Entre las autoridades que reciben y acompañan al mandatario nacional se encuentran presentes: el ministro del Poder Popular para el Proceso Social de Trabajo, Germán Eduardo Piñate Rodríguez; el ministro del Poder Popular para La Juventud y el Deporte, Pedro Infante; el ministro del Poder Popular del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno, Jorge Márquez; y el ministro del Poder Popular para la Comunicación y la Información, Jorge Rodríguez.

MINPPCI / MISIONEROS DE LA COMUNCACION
misionerosdelacomunicacion@gmail.com

lunes, 4 de junio de 2018

PASCUALINA CURSIO DECLARO QUE ES CON FINES POLITICOS

Inflación en VENEZUELA es inducida desde el exterior

01/06/2018 ccs
 PASCUALINA CURCIO AFIRMA QUE  UNA ESTRATEGIA CON FINES POLÍTICOS.
En los últimos años Venezuela ha enfrentado una de las guerras más fuertes que ha podido agredir al pueblo, la cual –sin armas de fuego, tanques, aviones o granadas– ha conseguido impactar profundamente en el seno de su tierra, su sociedad, sobre cada familia que la conforma, siendo éstas las principales víctimas de la arremetida estratégica que se oculta tras distintas máscaras, como la mal llamada “ayuda humanitaria”.

Bloqueo económico, sanciones, injerencia y especulación, son solo parte de la estrategia neoliberal ideada por agentes externos e internos para asir el poder en una tierra cuya ubicación y riquezas la posicionan como una de las zonas geopolíticas más importantes de Latinoamérica. Entre estas armas no convencionales se encuentra una de fuerte influencia que ataca a través de la moneda: la inflación inducida.

El alza de los precios ha venido socavando el poder adquisitivo de forma progresiva desde hace cinco años, no obstante, las medidas tomadas por el Ejecutivo Nacional han permitido soportar en buenba medida tales agresiones, pero, ¿cómo se genera realmente la inflación galopante que aún no se detiene?

La economista Pascualina Curcio –en entrevista exclusiva para el Diario Ciudad Caracas-– explicó que en Venezuela los precios están determinados por el valor de la moneda con relación al sistema cambiario, ya que parte de los bienes que necesitamos para la producción son importados, lo cual implica que cualquier aumento del tipo de cambio en dichos bienes, va a incidir en las estructuras de costos en el mercado.

En este sentido, Curcio enfatizó que la inflación en el país es el resultado de la manipulación arbitraria y desproporcionada mediante diversos portales web que se posicionaron a partir del año 2006, teniendo mayor influencia desde mediados de agosto de 2013.

“Realmente eso comenzó en el 2006–2007 con lo que se llamaba La Lechuga Verde, pero comenzaron a manipular de manera acelerada y en escalada ese tipo de cambio que no es el verdadero valor de la moneda; entonces, cada vez que lo manipulan incide sobre los precios y tiene un efecto inflacionario, esa es la causa, no es la única, pero es la determinante de los niveles de precios en la economía actualmente”, sostuvo.

Consecuencias del dólar paralelo

La experta en materia económica resaltó que la fuerte campaña, impartida desde estos portales en la web 2.0, ha ocasionado una caída del valor del bolívar de manera catastrófica en los últimos cinco años, situación que a su juicio no tiene explicación alguna, porque es más una manipulación con fines políticos.

“Más allá de que cayó el precio del petróleo y otros aspectos importantes, no existe la magnitud para explicar tal depreciación, o por lo menos recientemente. Estamos hablando de que el tipo de cambio en esos portales web hace dos meses, en marzo, se ubicaba –que tampoco es el valor real– en más de 200 mil bolívares y ahora está alrededor del millón 700”, subrayó.

Estas cifras se traducen en un aproximado del 1.000% de caída del precio en la moneda venezolana, cuando en contraposición, afirma Curcio, en ese lapso de tiempo el valor del barril de petróleo en Venezuela pasó los 45 dólares hasta superar los 60, por lo cual reiteró que esa manipulación del tipo de cambio entre el dólar y el bolívar, incide directamente en los precios generando una inflación inducida.

Especulación: otra hija de la inflación

La también Magister en Políticas Públicas aclaró que el factor especulativo es el resultado de la inflación generada por la manipulación del tipo de cambio a través de páginas de internet, ya que los comerciantes suelen usar dichas referencias para establecer el costo de los bienes, productos o servicios, para percibir mayores ingresos.

“Cuando manipulan ese tipo de cambio, los comerciantes, industriales y empresarios aunque hayan adquirido las divisas a un precio menor, e incluso los que no han adquirido divisas y no han tenido que comprar, van a marcar el precio de sus mercancías al tipo de cambio más alto que ven en el mercado”, afirmó.

Medidas de contraofensiva

Ante la creciente escalada de la inflación inducida y su efecto en la economía nacional, Curcio refirió que el Gobierno Bolivariano, presidido por Nicolás Maduro, ha implementado una serie de medidas de protección al pueblo, tales como los aumentos salariales, el sistema de bonos y el respaldo del bolívar con las riquezas del país.

“Una de las propuestas que se han hecho es anclar el valor del bolívar a las riquezas nacionales, principalmente el oro”, agregó, resaltando además que han sido certificadas 4 mil 130 toneladas de reservas auríferas en Venezuela.

De tal manera, el horizonte planteado desde el Ejecutivo Nacional consiste en establecer el precio del bolívar basado en la cantidad de oro resguardado en las bóvedas del Banco Central de Venezuela (BCV), situación que daría un giro de 180 grados a la manipulación del dólar paralelo.

“En función de lo que tengamos, los últimos cálculos dan que de ser así, el valor de nuestra moneda no supera los 40 mil bolívares por dólar y el precio del oro lo marcan los mercados internacionales”, precisó.

Por otra parte, el Gobierno venezolano también ha trabajado para evitar la manipulación de divisas falsas en portales web, como fue el caso de Dólar Pro, cuyo dueño, Carlos Eduardo Marrón Colmenares, fue puesto a la orden de la justicia durante el pasado mes de abril del presente año, por delitos relacionados al dólar negro.

Oro para fortalecer el Bolívar

Por sus importantes reservas de oro, Venezuela da cuenta del potencial que posee para materializar la propuesta de incrementar el valor del bolívar al respaldarlo con el material aurífero producido en la nación. En el mes de marzo del presente año, 2018, la empresa Gold Reserve certificó que el país posee la cuarta mina de oro más grande del mundo, al comprobar la existencia de mil 480 toneladas del mismo, lo que se traduce en 54 mil 300 millones de euros a producir. En el Arco Minero se hayan más de 8 mil toneladas de oro que equivalen a unos 234 mil millones de euros, lo cual facilita y extiende las posibilidades de elevar el valor de la moneda venezolana para dar un vuelco positivo a la economía nacional y detener la inflación inducida a través de portales web del dólar paralelo

MISIONEROS DE CHAVEZ /MISIONEROS DE LA COMUNICACION
misionerosdelacomunicacion@gmail.com

lunes, 14 de mayo de 2018

EL REVOLUCIONARIO SE PRUEBA EN EL EJERCICIO DEL PODER

ALFREDO MANEIRO: TEÓRICO Y MILITANTE REVOLUCIONARIO
La construcción de una alternativa a las formas de control económico e institucional del capitalismo, reflejada en la preponderancia del denominado modelo de democracia liberal, no es un proceso fácil.
 Desde Marx, pasando por Rosa Luxemburgo, el propio León Trosky, hasta V. I. Lenín, Joseph Stalin y Antonio Gramsci, la preocupación en torno al partido revolucionario, ha sido una constante. 
En Venezuela, ese debate agrega nombres como Gustavo y Eduardo Machado, Salvador de La Plaza, la famosa discusión entre estos y Rómulo Betancourt, a raíz de la formulación del Plan de Barranquilla, son sólo algunos ejemplos propios de esta deliberación. Más recientemente, sobre todo a partir de la derrota de la insurgencia guerrillera de la década de los años 60 del pasado siglo XX, se generó un debate que tuvo dos matrices, que fueron el resultado de la escisión del Partido Comunista Venezolano (PCV). Me refiero a las posturas del Movimiento al Socialismo (MAS) y de la Causa radical (CausaR). Nos interesa, abrir un debate-homenaje al fundador e ideólogo de este último movimiento: Alfredo Maneiro, que cumpliría 80 años este 30 de enero. 
Maneiro fue una figura interesante, surgida en el movido contexto de la resistencia a la dictadura de Pérez Jiménez. En ese momento, tan coyuntural jugó un papel importante en las estructuras estudiantiles incorporadas en apoyo a la Junta Patriótica (JP), establecida como una iniciativa conjunta del Partido Comunista de Venezuela (PCV) y el partido Unión Repúblicana Democrática (URD), a través de las figuras de Guillermo García Ponce y Fabricio Ojeda respectivamente.Su incorporación a los movimientos insurgentes guerrilleros, fue sólo una continuación de la actividad política iniciada con la resistencia a Pérez Jiménez. 
Cuando la guerrilla, es pacificada con el Gobierno de Rafael Caldera (1968-1972) – con la excepción de Douglas Bravo y otros sectores que siguieron en combate activo- Maneiro funda el partido Causa Radical (Causa R). Las ideas y consideraciones elaboradas por este pensador y militante activo, son dignas de ser rescatadas en el debate difícil que se encuentra el Partido Socialista de Venezuela (PSUV). Es sin duda, un homenaje a uno de los hombres más lúcidos, en términos de compromiso político y capacidad organizativa. Maneiro tiene la especificidad de plantear el análisis del partido, en su historicidad concreta. 
Asume al partido como una unidad orgánica con el todo social. Por ello, al referirnos a su idea de partido, hay que definirlo como un partido-movimiento. Su concepción abrió un espacio a la denominada sociedad civil, más allá del planteamiento de partido de “elegidos”, característico del enfoque marxista-leninista. La idea de establecer una relación directa con la gente, sin intermediación de la nomenklatura del partido, contrasta significativamente con la estructura de “cuadros” y jerárquica que caracteriza a todos los partidos modernos en Venezuela, sin excepciones. Para este pensador revolucionario no era suficiente la toma del Gobierno, y advertía que si bien su idea de calidad revolucionaria estaba asociada “a un esfuerzo dirigido a la transformación de la sociedad, a la creación de un nuevo sistema de valores humanos” este debía plantearse desde antes de la toma del poder, pero cuya ejecución era el norte de la acción de ejercicio del poder
. En este punto, hay que establecer una analogía con los esfuerzos teóricos, planteados por el propio Chávez en torno al documento el Libro Azul (1991 y reeditado recientemente por el Gobierno de Nicolás Maduro). En ese texto, sugería – sin duda influenciado por las lecturas de Maneiro- una posición similar. Chávez afirmaba sobre que (es)… “el pueblo como depositario concreto de la soberanía (el que) debe mantener su fuerza potencial lista para ser empleada en cualquier momento y en cualquier segmento del tejido político” (Libro Azul, 2013: 77). Es central esta idea. Maneiro asume el partido, no como un simple instrumento de poder, sino como un fenómeno político en una relación tensa con la estructura del Estado Liberal dominante, al cual está fijado en su alteración. Sin embargo, advierte que al estar ese objetivo surcado por la toma del poder, se corre el riesgo del “secuestro” de la estructura del partido y el establecimiento de sub-clases (nuevas clases?) que intenten tomar para sí misma, las conquistas alcanzadas; dice Maneiro: “En realidad, abundan modelos organizativos, qué no importa sus reclamos ideológicos, devienen modelos en escala reducida del mismo “sistema” a cuya destrucción dicen aspirar. En realidad, existen organizaciones revolucionarias que parecen sólo preparadas para adueñarse del aparato del Estado existente, para ponerlo “en marcha para sus propios fines” (Notas sobre organización política, 1971: pag 83) Sin duda, parece una preocupación muy vigente. 
Se debe recordar al propio Chávez, en su intervención Golpe de Timón: “estamos tocando puntos clave de este proyecto, que si no lo entendemos bien y lo asumimos bien, pudiéramos estar haciendo cosas buenas, pero no exactamente lo necesario para ir dejando atrás de manera progresiva y firme el modelo de explotación capitalista…” (2015, p.3). La reflexión de ambos actores políticos es esencial para avanzar en un proceso de superación de las condiciones culturales y económicas, que permiten el mantenimiento de las lógicas del capital. Hemos señalado con anterioridad (http://globovision.com/article/chavez-maduro-y-la-gubernamentalidad-liberal-en-venezuela ) que el problema de una alternativa al capitalismo, recorre el camino de superar lo que Michel Foucault denominó la gubernamentalidad liberal, que es el régimen del poder, introducido en el siglo XVIII, que tiene por blanco la población, mediante el control de la economía política a través de los denominados “dispositivos de seguridad”.
 La gubernamentalidad sería una tecnología del poder, a través del cual se facilita el control sobre la población, utilizando técnicas de gobierno que permiten la aceptación de este. El objetivo histórico de un partido revolucionario (y en eso coinciden Gramsci, Maneiro y Chávez) no puede ser sólo alcanzar la toma del poder, sino que desde esa acción política avanzar inclementemente en el desmontaje de la estructura de ese Estado liberal, que domina, moldea y asimila todo espíritu de transformación. Pensaba el fundador de la Causa Radical – tan pérdida en términos históricos en la actualidad- que sí bien la toma del poder era un objetivo de alto alcance, no era suficiente y que para poder avanzar, era necesaria una vanguardia revolucionaria, crítica, lúcida, agregaríamos con cualidad ética – que está extraviada en estos momentos- que indique la praxis y se nutra de las experiencias colectivas.
 Un verdadero partido-movimiento. Insistimos, el peligro del poder, es que envilece a quién no tiene cualidad ética y por eso señalaba Alfredo Maneiro: ¿por qué en fin, un activista político está condenado, para que su acción tenga significado, a terminar militando en estructuras que íntimamente rechaza, con estilos, mentalidades y prácticas que no concitan su entusiasmó?... En este sentido, la tarea de construcción de una vanguardia, genéticamente ligada al movimiento de masas, que se quiere surgida de su práctica y de su experiencia es, también una tarea de construcción ideológica” (Notas sobre la organización política, 1971: p. 64-66). Sus reflexiones sobre los peligros asumidos por los partidos modernos, de caer en el aislacionismo con las masas, en la reproducción de parcelas de poder, en el silencio cómplice, parecen pensadas en el entorno crítico del funcionamiento actual del PSUV. 
Las tensiones entre quienes militan activamente, luchan estoicamente contra los efectos del debilitamiento ideológico, y se oponen al pragmatismo característico de una parte de la nomenklatura del PSUV, están reflejadas en algunas de sus consideraciones, vigentes al máximo en estos momentos: “…Y en la propia fundación (del partido) damos todo tan acabado y resuelto que, al movimiento de masas, y a la militancia de filas , en un alarde de participación a la moda… le garantizamos que podrá influir en la elaboración de nuestra política (de la estructura del partido) , pero cuidándonos de que no pueda participar…un mecanismo de esta clase creemos que conduce fatalmente a la recomposición de las roscas internas, al fortalecimiento del espíritu y de la práctica de círculos innominados y vergonzantes” (Notas sobre la organización política, 1971: p.64) En esta etapa del proyecto bolivariano, en que nos encontramos en el borde de un “punto de quiebre” del sentido revolucionario de la utopía política surgida en el marco del 4F/1992, eso que el Vice-Presidente de Bolivia denomina “empate catastrófico”, debe ser propicia la ocasión para rescatar el alcance de su pensamiento político y abrir un debate sobre el funcionamiento ético de la estructura dirigencial del PSUV, de los cuadros con responsabilidad en las instituciones del Estado, el papel que han jugado en la pérdida de la condición de vanguardia y en los riesgos que eso supone, para los logros alcanzados desde la aprobación de la constitución de 1999. 
No puede perderse la capacidad democrática alcanzada con tanto esfuerzo. Concluimos con otra cita de Alfredo: “… no se trata estrictamente de darle un contenido social a la forma democrática, sino de una reformulación de la forma democrática misma… No veo por qué un revolucionario no puede ser en la teoría y en la política el más demócrata de los ciudadanos, el más interesado en la profundización y en la ampliación de las condiciones formales democráticas” (Escrito con la Izquierda, 1977: 207-209). El debate sobre nuestro hacer es más necesario que nunca. Los riesgos de ser absorbidos por la gubernamentalidad liberal, la “seducción” del poder económico, es una amenaza latente a este proyecto emancipador. Hay muchos militantes comprometidos, en una lucha sin cuartel contra aquellos, que escudados en las relaciones de poder, en los “amiguismo”, hacen moralmente criticable el esfuerzo constructor y liberador encabezado en su momento por Hugo Chávez y que seguro, serán los primeros ante un escenario de colapso, de asumir posiciones tránsfugas sin ningún remordimiento. Actuemos antes que sea tarde¡¡. Dr. Juan Eduardo Romero Historiador/politólogo Director Centro de Investigaciones y Estudios Políticos Estratégicos (CIEPES) Juane1208@gmail.com 30/01/2017

HISTORIADOR JUAN ROMERO / MISIONEROS DE LA COMUNICACION
misionerosdelacomunicacion@gmail.com

viernes, 14 de abril de 2017

COMENTARIO DE CONDUCTA COLOMBIANA ANTE LA FRONTERA VENEZOLANA

El Martes 11 de abril de 2017 0:08, Yldefonso Finol escribió:





La hermana república: país normal, relaciones normales


A la memoria de Legier Rojas, brillante joven venezolano que estudiaba dos carreras en la Universidad de Salamanca, filosofía y periodismo audiovisual, que trabajaba en dos lugares para mantenerse, de noche como mozo y bongosero en el centro cultural El Savor, y en las mañanas sirviendo café en la Plaza Mayor; durante un paseo con su hermano que lo visitó en vacaciones, fueron atacados a puñaladas por cuatro colombianos vinculados al tráfico de drogas. Nuestro amigo Legier murió en el acto, su hermano se salvó milagrosamente.

Mi pueblo natal se llama Moján (de Mohán, espíritu de las aguas en añúnnuku, lengua de raíz arahuaca, palabra que servía para designar a los sabios de las comunidades y que en Colombia la tradición católica demonizó). Allí, a finales de los sesenta e inicios de los setenta, todos nos conocíamos. El 90% de las familias llevábamos varios siglos establecidos en esta orilla deltaica del rio Limón, antes nombrado Macomite o Macomiti por los ancestros originarios.

Algunos pocos eran recién llegados: andinos que vinieron cuando las dictaduras gochas, un médico alemán y su esposa enfermera huidos de las guerras, un viejo electricista inglés, unos cuatro o cinco italianos, un puñado de árabes que rodearon la plaza Bolívar con tiendas y dos panaderos portugueses. Guajiros (indígenas wayúu) no habían, salvo el maestro Ramón Paz y su hermana Aura, más un par de muchachos adoptados; colombianos teníamos dos que habían constituido familia con señoras mohanenses.

En aquél pueblito con menos de treinta calles no existía el robo, ni las drogas, ni la extorsión y los sicariatos.

Pero si llegaron a pasar cosas extrañas, como aquella vez que por las calles amanecieron deambulando una decena de hombres oscuros y andrajosos que nadie sabía de donde habían salido. Eran unos pobres enfermos mentales, sucios y hambrientos que un camión trajo desde la frontera con Colombia y los dejó tirados en las cercanas veredas rurales conocidas como "trochas". Hubo hogares que entraron en pánico y pasaron días sin abrir sus casas ni enviar sus niños al colegio. Sentían la presencia de esos desdichados como una invasión. A otros, como mi grupo de amigos, nos asaltó la curiosidad, y hasta la compasión, cuando logramos entrevistar a uno de los "visitantes", y su única respuesta fue un alarido desesperado: "tengo hambre".

Confieso que ese grito lo seguí escuchando hacia mis adentros por muchos días con una mezcla de espanto y tristeza.

Las autoridades recogieron a los que pudieron y los llevaron al manicomio Los Manguitos en el municipio Lossada, mientras que el resto se dispersó por distintos caminos, incluida la Troncal Caribe, donde la generosidad natural los alimentó y hasta la jocosidad criolla los convirtió en personajes famosos.

Sólo años después, cuando aparecieron nuevas "delegaciones" similares, descubrimos que era una práctica institucional del vecino país echar para este lado a las desventuradas criaturas.

Y les puedo afirmar con absoluta certeza que hoy, al instante de escribir estas líneas, en el Hospital Psiquiátrico de Maracaibo un tercio de los pacientes son colombianos, como también lo son varios de cursantes del postgrado gratuito en psiquiatría, que ya por cierto hasta sacaron el Carnet de la Patria y les llega el CLAP. 

II

Un estudio del impacto demográfico del llamado boom petrolero en Venezuela debería comenzar sin ninguna duda en Maracaibo, como aquí empezó en nuestras aguas del Golfo de Venezuela el levantamiento cartográfico el coronel Agustín Codazzi por instrucciones del Congreso de la República en 1834, si mal no recuerdo.

Cuando en 1979 ingresé a estudiar economía en La Universidad del Zulia, conocí estudiantes colombianos en todas las facultades, la mayoría provenientes de humildes familias que en Colombia no hubieran podido estudiar más que un bachillerato o técnico medio elemental. Estudiaron gratuitamente y hasta gozaron de becas, se graduaron, algunos volvieron a Colombia a servirle a su país de origen, también los hubo que emigraron al norte e hicieron fortuna con la profesión que Venezuela les facilitó. Fueron miles.

En los últimos años de la década de los sesenta todavía la mayoría de la etnia wayúu vivía en Colombia, en un poco más de diez años la relación se invirtió y los wayúu colombianos vinieron a dar a Maracaibo junto a centenares de miles de afrodescendientes, mulatos y mestizos provenientes de toda la cuenca norte del rio Magdalena y la costa caribeña donde se descarga.

Esa multitud inesperada, pobló un noroeste y oeste maracaibero que aún hoy parecen la traslación de una pobreza sempiterna y un caos urbano que ni la bonanza petrolera pudo terminar de maquillar.

El alto volumen del vallenato no nos dejaba escuchar el sonido de la historia que arrastraban estos expatriados, que preferían el pragmatismo de la sobrevivencia a la formal tertulia de presentación con los anfitriones.

En los productivos campos desde Mara al Catatumbo, pasando por la fértil falda perijanera, la peonada largaba sudores por una paga, para mi injusta, pero para ellos tan bendita, que hasta les alcanzaba para enviar remesas a la familia allende la frontera. No sabían leer ni escribir, su firma era una equis mal trazada. Tuve el honor de compartir con esos campesinos por excelencia, a un grupo de ellos allá por el Socuy les leí en tres tandas, durante un descanso de Semana Santa en 1982, la novela Cien Años de Soledad; ellos me enseñaron los nombres de algunos árboles silvestres y me agasajaron con una sopa de rodilla de vaca y yuca asada con concha entre la leña. 

Ese mismo año, al este de Caracas, varios cerros del sistema montañoso Guaraira Repano (mal llamado Ávila) habían sido deforestados e invadidos por miles de pobres venidos de toda la trágica geografía humana de Colombia. Petare fue siempre un bucólico pueblo en las afueras de la capital. Billo Frómeta le cantaba con su orquesta sabrosa. Alí Primera relató esa nueva realidad. Ahí el otro Petare, pistola y champeta.

III

A mediados de 1979, el recién invadido barrio Catatumbo, en el noroeste de Maracaibo, era una ranchería al estilo de las que levantaban los wayúu en los suburbios de Riohacha. Allí, bajo la sombra de un cují, la maestra Ana Clara Cohen, de Maicao, contaba a los niños la leyenda de Jepunschi, mientras la majayura Arelis Pocaterra enseñaba a hacer wayúu’ko, las muñequitas de barro; todos bajo la celosa supervisión de Nohelí, a quien acompañé en la organización del Primer Encuentro Nacional Indígena de Venezuela, que se realizaría en octubre de aquel año en Toro Sentao, un local de eventos en Paraguaipoa.

En pocos días la experimental escuelita Tepichi Palájana tuvo que recibir a una creciente nómina de niñas y niños no wayúu, la gran mayoría de familias colombianas afrodescendientes y mestizas que se multiplicaban a diario en el sector. Esa quizá haya sido la primera experiencia intercultural bilingüe en la ciudad.

Terrenos municipales, baldíos, particulares y hasta de la Universidad del Zulia fueron tomados por un fenómeno migratorio inusitado, al cual las autoridades de la época no prestaron la debida atención y que se convirtió en una forma de vida cuasi delictual para organizaciones binacionales bautizadas como “gánsteres del rancho”. Allí están esos conglomerados suburbanos como negación de todo urbanismo planificado y digno.

Mostramos esta cara de la moneda para invitar a pensar en la otra, la que dio origen a la diáspora de la pobreza que llegó para quedarse.

IV

La clase política y la burguesía colombiana nunca reconocieron este fenómeno de migración masiva hacia Venezuela. Los negaron, los invisibilizaron sistemáticamente. ¿Por qué?

En las páginas oficiales del Estado colombiano aparecían como destinos de su emigración Estados Unidos, España, Reino Unido, incluso México, antes que Venezuela. ¿Por qué ese algoritmo surrealista?

Una vez en un conversatorio en La Habana, con un selecto grupo de creadores y militantes latinoamericanos, Gabriel García Márquez nos confesó que él no era el creador del Realismo Mágico, lo hizo con insistente y tercamente hermosa humildad, como era todo su ser. El Gabo dijo que ese género literario lo habían inventado los campesinos colombianos en la época de la violencia conservadora, cuando a los sobrevivientes de una masacre los entrevistaron sobre el hecho y uno de ellos respondió: “Los muertos fuimos cinco”.

Pues los muertos fueron más de doscientos de miles, seis decenas de miles los desaparecidos, siete millones los desplazados internos, nueve millones los expatriados, de los cuales en situación de refugiados pasan del medio millón en por lo menos 30 países. La catástrofe humanitaria más atroz del continente. Para eso crearon el paramilitarismo, las masacres, fosas comunes, hornos crematorios clandestinos, la técnica del descuartizamiento de personas vivas, los “falsos positivos”; claro que con una ayuda de sus amigos gringos e israelitas.

La violencia oligárquica-imperialista es esencialmente inmanente al sistema impuesto en Colombia desde los tiempos de Santander. Y en el siglo XX y lo que va del XXI, esa oligarquía cínica y cruel, se anotó el récord más tenebroso que la historia continental haya conocido: aplicaron el terrorismo de Estado en forma depravada, mientras aparentaron ante el mundo ser un modelo de democracia representativa.

Elite bien formada en la academia burguesa nacional y extranjera, con una diplomacia profesionalizada, institucional, coherente y sostenedora del establishment,una fuerza armada clara en los intereses de clase que defiende y una concepción geopolítica apegada a la Doctrina Monroe, versus un pueblo acorralado por la propaganda sistémica, tras el triunfo del terror oficial de los patrones, con sus mejores hijos liquidados o desterrados, sin medios de comunicación populares o alternativos, con cientos de sindicalistas, periodistas honestos, dirigentes sociales asesinados con la participación directa o la cómplice omisión de agentes estatales. Ese si es un país normal, con perfecta separación de poderes: un grupito de familias que todo lo puede y todo un pueblo que puede nada. Ya lo cantó Hernando Marín.

V

No estoy acusando a la honorable señora Holguín, Ministra de Exterior colombiana, de ninguna de las atrocidades comentadas up supra. Pero como somos contemporáneos, no está de más recordar situaciones vividas en esa nada normal relación binacional. Fíjese que ya van apareciendo coincidencias.

Hacia el año 1996, siendo diputado a la Asamblea Legislativa del Zulia, asistí como delegado venezolano a una sesión de la Asamblea Regional Fronteriza del Parlamento Andino que se realizó en Riohacha, capital del departamento Guajira, que junto al del Cesar, formábamos el organismo consultivo del Pacto Andino. La reunión fue un fracaso estrepitoso por la insolente intentona de algunos abogados de proponer un adefesio de ordenanza “borrón y cuenta nueva” que “legalizaba” la circulación de autos robados en Venezuela, que de hecho circulaban en todo el territorio colombiano con la placa original, especialmente en estos departamentos fronterizos.

Por supuesto protesté enfáticamente la afrenta y casi salí linchado del debate. Las calles de Riohacha eran un espectáculo insólito de la capacidad de ilícito a que puede llegar una sociedad sin el menor estupor. Me tocó increpar a uno de los caudillos guajiros que ostentaba una flamante camioneta Toyota Samurái negra último modelo cuyo robo días atrás dejó a una familia enlutada en Maracaibo.

Algún caso similar ocurrió recientemente donde aparece de beneficiario un alcalde de esa misma zona.

Las estimaciones de carros robados en Venezuela en las décadas de los setenta, ochenta y noventa, que fueron a parar al mercado de aguantadores de Colombia, gran beneficiaria de nuestro desangramiento, arrojaron la gigantesca cantidad de entre sesenta y ochenta mil vehículos; incluso la mafia que allá manejaba el negocio llegó a reexportar ediciones de lujo a lejanías insospechadas como Lima o Guayaquil, amén de abastecer las informales ventas de repuestos de todos los caminos desde la Costa Atlántica hasta el Meta.

Hace unos días entre los noticieros pasaron un video musical sobre una bicicleta donde me pareció ver una de aquellas camionetas Ford que aquí el gobierno importaba para los ganaderos, no pude dejar de recordar a las miles de víctimas del robo de autos en Venezuela, porque esa era una de las marcas preferidas de los que allá las pedían por encargo.

Por entonces se desarrolló la pericia para la guerra comercial y monetaria que en los últimos cinco años nos aplicaron tan bárbaramente desde la hermana república. No entro en detalles porque ya he escrito mucho sobre el tema y estoy cansado del caradurismo y la ingratitud.

VI

Ustedes la oligarquía colombiana está tan acostumbrada a abusar, que están convencidos que lo normal es que los demás les aguanten sus abusos. Ustedes bombardean con sorpresa, saña y nocturnidad a un país vecino violando su soberanía territorial y mancillando su dignidad; ustedes fomentan el militarismo en la región como peones del imperialismo al dejar instalar bases gringas que ya sabemos para lo que sirven; ustedes con ese crónico complejo de ¿superioridad? que padecen desde el virreinato se arrastran a la OTAN para que les deje entrar al club así sea como limpiabotas; ustedes infiltraron miles de paramilitares en Venezuela para desatar la violencia criminal como arma de desestabilización psicopolítica en nuestra población; ustedes envían parte de su producto nacional emblemático, la cocaína, a través de Venezuela a propósito, para corromper funcionarios, aumentar el crimen y estigmatizarnos como país de tránsito del narcotráfico; ustedes nos han amenazado en la voz directa de un senador y ex presidente con mucha influencia en el sector militar y paramilitar con una agresión armada; ustedes se prestaron y se beneficiaron del saqueo de nuestra gasolina, alimentos, medicamentos, y todo tipo de bienes robados a Venezuela a través del “bachaqueo”, y atacaron desleal e ilícitamente nuestra moneda para quebrar la economía y hacer caer al gobierno bolivariano; ustedes han entrenado y financiado al fascismo opositor que siembra de perturbación la vida nacional.

Ustedes han sido la sede operativa principal de toda la conspiración transnacional contra la Revolución Bolivariana desde el 6 de diciembre de 1998 y un poco antes, inclusive. Pasado el carnaval de la OEA ya las máscaras están de sobra.

Con el debido respeto, 

Yldefonso Finol
Militante bolivariano

P.D. Me preguntaba si eso de las “relaciones normales”, son algo así como las de los militares y los guardaespaldas gringos con alguien allá, o de la justicia de allá con unos coroneles israelíes entrenadores de sádicos descuartizadores, o la singular relación del país que normalmente es el principal narcotraficante del mundo, con el adalid de la lucha antidrogas, normalmente el mayor consumidor…no sé, ilústreme distinguida Canciller

MISIONEROS DE CHAVEZ / MISIONEROS DE LA COMUNICACIÓN
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