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domingo, 8 de marzo de 2020

¿Por qué tantas personas se vuelven corruptas, mezquinas y perversas al alcanzar el poder?"



Como se hace un corrupto 
Avaricia y Codicia corrompen Conciencias 

Javier del Arco 21 Junio 2018 
FOTO ARCHIVO GOOGLE

Las neurociencias podrían moderar estos comportamientos perniciosos. La condición humana está marcada hoy por la avaricia y la codicia, convertidas en valores por el pensamiento liberal dominante.Su implantación ha dado lugar a la corrupción política, consagrada por las mayorías parlamentarias. Este comportamiento tiene una arquitectura cerebral que las neurociencias podrían explicar y atemperar. 

Hay signos claros de finitud, de agotamiento en el planeta. Y de ese agotamiento hay un solo responsable: el Homo Sapiens o ser humano. Quiero recordar aquí nuevamente la reflexión de Kant sobre el ser humano, "con un leño tan torcido como aquél del cual ha sido hecho el ser humano no puede forjarse nada que sea del todo recto". ¿Pesimismo antropológico? Quizá, pero sobre todo realismo antropológico. Basta echar un ojeada breve a la acción del hombre durante el siglo XX para comprender hasta qué punto han quedado manifestados y realizados los "vicios capitales" enunciados por Tomás de Aquino. Hablábamos de exceso. Pues bien, quiero tratar en este breve escrito la primera consecuencia de esa terrible propiedad humana. Y esa es la codicia y su hermana gemela, la avaricia.
 La avaricia es el afán o deseo desordenado de poseer riquezas, bienes, posesiones u objetos de valor abstracto y concreto con la intención de atesorarlos para uno mismo, mucho más allá de las cantidades requeridas para la supervivencia básica y la comodidad personal. Se le aplica el término a un deseo excesivo por la búsqueda de riquezas, placer, estatus y poder. La codicia, por su parte, es el afán excesivo de riquezas o de personas, para su utilización ilícita, inmoderada y/o criminalmente lucrativa.
 También es aplicable en situaciones donde la persona experimenta la necesidad de sentirse por encima de los demás desde un punto de vista relacionado con: el poder, la influencia políticel resplandor social, la ostentación, el éxito económico, social, sexual y de cualquier otra manera imaginable,...permitiéndose incluso, en un obsceno alarde de cinismo, dar lecciones de supuesta probidad moral. 
La codicia y la avaricia generan deslealtad, traición deliberada - especialmente para el beneficio personal - como es el caso de dejarse sobornar o exigir la recompensa ilícita antes de que los hechos se produzcan. 
Es también la búsqueda y acumulación de dinero, objetos y posesiones de todo tipo (incluidas personas) mediante, el abuso de poder de cualquier tipo, la estafa, el robo, el secuestro, contrabando, el asalto en todas las variedades imaginables . Todo ello valiéndose de; el engaño, el poder económico y político, los variados mecanismos de presión, la manipulación, la tergiversación o descalificación de las leyes que estorban,...pasando por encima o engañando a las autoridades íntegras y de todo lo que puede quedar de limpio del entramado social y económico de la sociedad. Si algo se interpone en la codicia humana, sencillamente hay que cambiarlo o destruirlo. 
En todas las épocas Ciertamente, siempre ha existido la codicia como elemento consustancial del Homo Sapiens. Si estudiamos esta desgraciada propiedad de nuestra estirpe cainita desde las primeras civilizaciones hasta el siglo XX, detectamos su presencia e influencia en la acción humana a nivel personal o colectivo en todas las épocas. Ciertamente, los avances tecnológicos han supuesto unas herramientas fundamentales para que la codicia alcanzase metas más amplias. Simultáneamente han refinado y extendido sus métodos de actuación.
 No soy tecnófobo en absoluto como se verá en los diversos artículos que tengo ya planeados. Antes bien, creo que en una buena y amplia utilización de la tecnociencia reside la configuración moral del hombre nuevo y la salvación de nuestro hogar, la Tierra. Sin embargo, cuando la tecnociencia se sustrae al ámbito del progreso para el bien y se utiliza con fines desaprensivos, esto es, egocéntricos, codiciosos o de poder, inevitablemente aquella se convierte en un elemento auxiliar pero decisivo para hacer el mal conscientemente. 

Schopenhauer, un filósofo fundamental, y por cierto hispanófilo declarado, con quien me identifico en algunos aspectos importantes, introdujo un razonamiento que parte de la división de Epicuro respecto de las necesidades humanas (o los placeres): las posesiones y el lujo han de contarse entre las que no son "ni naturales, ni necesarias". En efecto, el límite de la riqueza que se desea depende del horizonte de necesidades de cada cual y siempre es relativo. Las aspiraciones dependen del horizonte de lo que se considera posible alcanzar, y además Schopenhauer añade la frase que quiero resaltar: "la riqueza se asemeja al agua salada: cuanto más se bebe, más sediento está uno. Lo mismo vale para la fama". (1) Una reflexión para enmarcar que hace años, alguien muy codicioso, quiso que simpatizase con ella, bien que dicho mucho más toscamente. Me produjo tristeza y asco. Y Schopenhauer razonaba que la razón por la que los hombres desean siempre más dinero, incluso el poder, se desea, según Schopenhauer, por la riqueza a la que conduce.


Corrupción del espíritu, En un interesante y acertado artículo publicado en el diario El País el 6 de junio de 2010, titulado "Anatomía de la codicia" el filósofo y ensayista Borja Vilaseca (2) se pregunta, "¿Qué motiva a un hombre que lo tiene todo a querer más?

¿Por qué tantas personas se vuelven corruptas, mezquinas y perversas al alcanzar el poder?" 


Vilaseca establece que, según la opinión de muchos psicólogos, los casos más conocidos de corrupción por codicia representan la punta del iceberg de uno de los dramas contemporáneos más extendidos en la sociedad: la corrupción del espíritu […] "Y es que, para cometer actos corruptos, primero tenemos que habernos corrompido por dentro. Esto implica marginar nuestros valores éticos esenciales - como la integridad, la honestidad, la generosidad y el altruismo en beneficio de nuestro propio interés" esta posición de Vilaseca coincide, a mi modo de ver, con la moral tradicional occidental de raíz judeocristiana, que seguía guiándose en esta cuestión, al menos formalmente, por el décimo mandamiento de las llamadas Tablas de la Ley, "No codiciaras los bienes ajenos". Sin embargo, el paso de los siglos y las adaptaciones culturales han desactualizado su vigencia formal y efectiva.
 Hoy, paradójicamente, la codicia no es algo que, en el fondo, esté mal visto. Con frecuencia, es todo lo contrario: muchos apelan a ella como remedio de la pobreza. Pues según dicen: ¿quien no busca su propio beneficio? Y es que la codicia, al igual que la avaricia - que como ya hemos dicho vienen a ser lo mismo, pero con el deseo de atesorar - son términos que no se oyen, no están de moda. Y sé que cuando una palabra sale del circuito natural de la comunicación humana, se desvirtúa también el concepto que la acompaña. Y en caso de mantenerse su original acepción, se buscan caminos para desvirtuar los significados. De ahí que se hagan esfuerzos por cambiar los términos con el objetivo de modificar lo que significan.
 Con las palabras se van los conceptos. Con ello, unos tranquilizan sus conciencias y otros tratan de adaptar la realidad a sus intereses. La corrupción política se refiere al mal uso del poder público para conseguir una ventaja ilegítima generalmente de forma secreta y privada. El término opuesto a corrupción política es transparencia. Según Hernández Gómez, (3)la corrupción se define como, "toda violación y/o acto desviado, de cualquier naturaleza, con fines económicos o no, ocasionada por la acción u omisión de los deberes institucionales, de quien debía procurar la realización de los fines de la administración pública y que en su lugar los impide, retarda o dificulta". Por esta razón se puede hablar del nivel de corrupción o de transparencia de un Estado legítimo. 


Cuestión de mayorías,
Las formas de corrupción varían, pero las más comunes son; el uso ilegítimo de información privilegiada, los sobornos, el tráfico de influencias, las extorsiones, los fraudes, la malversación, la prevaricación, el caciquismo, el compadreo, la cooptación, el nepotismo, la impunidad, el despotismo La corrupción facilita a menudo otro tipo de hechos criminales como; el narcotráfico, el lavado de dinero, la prostitución, el tráfico de personas, las agresiones al medio ambiente…
 Ahora bien, la corrupción no se restringe a estos crímenes organizados, y no siempre apoya o protege otros crímenes. Por ello, en la practica, en las llamadas democracias avanzadas, con los comportamientos corruptos próximos al poder, casi nunca pasa nada. Quedan exonerados con lo que se entiende como castigo político. Un castigo que se reduce, normalmente, a "perder el poder", para volver a alcanzarlo cuando las aguas se hayan calmado. Y si se mantienen los cargos después de unas elecciones, la consecuencia es que lo que se hizo, aunque fuera una fechoría, se considerara positivo, ya que el pueblo así lo dictamina. De manera que la moral publica se asimila a la opinión de la mayoría. Así, lo que esta bien o mal acaba reducido a la relatividad democrática. 
Hecho que explica, de alguna manera, los por que de la sociedad relativista actual. Son las mayorías - por lo general mayorías minoritarias - las que dictaminan lo que es bueno y lo que no lo es. Pero en el mundo actual la pérdida de valores resulta demasiado general. Lo que se trata es de concretar. Para conocer las causas y proponer soluciones, no bastan las ideas generalistas. Apelar a la perdida de valores sin mas, me parece demasiado general. Cualquiera se perdería tratando de definir cuales son los valores perdidos. Como señala Eduardo Olier (4) en su acertada obra "Codicia financiera", (5) he procurado investigar las causas próximas de los gravísimos problemas socioeconómicos y por ende políticos de hoy. 


Mamífero dominante:
 Para comenzar, identifico la primera y principal causa en la propagación, promoción e imposición sistemática de un neoliberalismo sin control basado en un peligrosísimo "laissez faire" como fundamento de la creación de riqueza. ¡Como si al mamífero dominante se le pudiese dejar campar por sus respetos sin control alguno! (6) Estas ideas tienen su origen el siglo XVIII, cuando Adam Smith aseguraba que la búsqueda del interés propio acabaría trayendo el bienestar a todos. Según él, una mano invisible acabaría ajustando los desajustes, pensamiento que se ha convertido en la regla de oro de los últimos cuarenta años. 
Este pensamiento ha tenido el aplauso y el apoyo de reconocidos economistas que han defendido la codicia, sin mencionarla en absoluto, en total connivencia con la clase política. Identificada la causa, surge el problema principal actual: una jauría de renombrados financieros pusieron en practica toda su creatividad con las bendiciones de los economistas, la protección de los responsables políticos y de los grandes organismos económicos internacionales, que han permitido practicas absolutamente inmorales cuando no criminales. 
Efectivamente, la economía financiera sin control y las inestabilidad que ha producido en la economía real, han sido la primera consecuencia de la crisis que hemos padecido y que hoy continúa. Asimismo, la economía financiera es la principal responsable de las desigualdades gigantescas que se ven entre pobres y ricos y del mayor ataque global a las clases medias que estas han sufrido. En España, sin ir más lejos, uno de cada cinco ciudadanos, el 21 % de la población, se encontrara en 2012 por debajo del umbral de la pobreza. Creo que ha quedado claro que las viles prácticas de la economía financiera no serian posibles sin el concurso y apoyo de los reguladores, es decir, de los responsables políticos. Hoy es la política la que condiciona los mercados. Y son las clases políticas dominantes las que facilitan que los mercados financieros ahoguen a la economía real. 


Complicidad política
, En efecto, el destrozo económico del que hemos sido testigos, y que aun sufrimos, no habría sido posible si los reguladores no hubieran permitido la expansión de productos financieros tóxicos, ni hubieran facilitado unas condiciones en los mercados que fueron el inicio de otros abusos. Tampoco habrían sido posible los problemas habidos en numerosas entidades financieras sin la cohabitación de políticos y gestores empresariales. Entidades que han tenido que ser rescatadas a base de impuestos a los ciudadanos, mientras los responsables se otorgaron, en muchos casos, enormes sumas por su gestión al frente de empresas quebradas. Mayor inmoralidad no cabe... 
Los que aún tienen 'fe en el hombre actual', proponen un cambio de rumbo manifestando que este no debiera contemplar como única solución el llevar a cabo políticas económicas restrictivas y ajustes excesivos que, al final, sufren los que menos tienen. Esto solo llevara a un retroceso de muchos de los derechos hasta ahora adquiridos. Con ello, el Estado de bienestar ira poco a poco desapareciendo. ¿Y cual es ese nuevo rumbo? Pues los teóricos bien pensantes creen que, simplemente, sería suficiente la creación de estructuras políticas mas democráticas, clases políticas mas honradas, mas separación de poderes y una justicia efectiva e independiente. Y todo ello encaminado a trasladar a los mercados globalizados los mismos mecanismos. Mayor ingenuidad no cabe... ¿No recuerdan la historia? 
La democracia y la separación de poderes se trajeron con sangre; el Estado de bienestar también. De manera que de pronto emerja una clase política honrada y justa es algo inconcebible. Creo que ha quedado perfectamente demostrado que la codicia es un problema profundo vinculado a la naturaleza biológica del hombre. En un contexto social líquido, (7) sostenido por un pensamiento postmoderno ya crepuscular, no veo la posibilidad de subsistencia de este Homo tardío, tal como está, a medio plazo. Habrá que buscar la senda de la biología porque la ética, en el fondo, siempre ha capitulado frente a la codicia. Lo que dice el cerebro: neuropéptidos clave; La labor del epistemólogo, a mi juicio, es encontrar respuestas en la ciencia allí donde otras disciplinas tradicionales no las encuentran. Y eso es lo que trato de hacer tras describir la codicia quizá demasiado extensamente. Y, efectivamente, en la ciencia parece estar la clave: en los mecanismos evolutivos de la cognición humana. Algunos experimentos de la neurociencia han mostrado que cuanto más codiciosa es una persona, la corteza prefrontal de su cerebro tiene menos capacidad para disminuir el placer de ganar más dinero, inhibiendo la actividad de las neuronas del estriado ventral, implicado en ese placer. 


El cerebro del codicioso
podría funcionar entonces de manera diferente al de las personas que no lo son. Otros estudios han sugerido que, como los codiciosos tienden además a apostar fuerte para maximizar sus ganancias, podrían padecer una perturbación mental que anula su capacidad para percibir el riesgo o para ver las necesidades de los demás. 

Las personas con una corteza prefrontal ventromedial diferente o dañada, carecen de la capacidad empática para llegar a respuestas morales, y cuando se enfrentan con dilemas morales, estos sujetos entienden y defienden con toda frialdad que "el fin justifica los medios" Además, estos sujetos parecen tomar decisiones sin la angustia que aqueja a quienes tienen un cerebro que funciona normalmente. Estos son algunos datos empíricos que ayudan a entender el mecanismo cerebral implicado en la codicia: 
Los neuropéptidos oxitocina (OXT) (8) y arginina vasopresina (AVP) han desempeñado papeles clave en la evolución de los mamíferos en cuanto a la regulación de la cognición y comportamientos sociales complejos como el apego, la socialización, el altruismo, la codicia, el reconocimiento y la agresión, así como la ansiedad, el miedo y la extinción del miedo. Mi propósito no es entrar a describir como los sistemas OXT y AVP actúan bioquímicamente en cerebro humano. Solamente trataré de mostrar que son determinantes con respecto al comportamiento social. Y todo ello a través de estudios genéticos, de neuroimagen, neuroendocrinología y de estudios clínicos. 
Para evaluar lo que estos neuropéptidos representan, experimentalmente pueden administrarse de forma no invasiva en el cerebro humano mediante administración intranasal, con claras consecuencias a nivel conductual y neural. Después de la administración intranasal, OXT mejora el reconocimiento de emociones, mejora la mirada hacia la región ocular, promueve la confianza y el comportamiento pro-social, y reduce las respuestas de comportamiento y endocrinas al estrés social. En estudios iniciales, la administración intranasal de AVP parece influir en la comunicación social y frenar el estrés - Las variantes de riesgo en los genes que codifican para estos receptores cerebrales específicos para OXT y AVP se han asociado a determinadas patologías y también comportamientos humanos como parece ser la tendencia a la codicia. 
Los estudios de imágenes genéticas muestran que las variantes de riesgo genético en los receptores cerebrales para OXT y AVP afectan la estructura y función de las regiones clave para el comportamiento social, incluida la amígdala, la corteza cingulada anterior y el hipotálamo. Los estudios de neuroimagen funcional que utilizan la aplicación intranasal de neuropéptidos, respaldan la opinión de que los efectos de OXT y AVP en la conducta social están mediados por circuitos límbicos con la amígdala como estructura central. Estudios recientes han comenzado a proporcionar evidencias del deterioro del funcionamiento de OXT y AVP en trastornos mentales caracterizados por una alteración precoz del vínculo o una patología de interacción social. Resulta fundamental establecer que las variantes comunes de riesgo genético en los genes que codifican los receptores cerebrales para OXT y AVP se han asociado con el autismo y los fenotipos de comportamiento social en humanos. Los receptores parecen ser el factor clave, en especial el avpr1a que es el acrónimo de arginine vasporesin receptor 1a. (9) 


Pienso que bien podría estar este fenómeno relacionado con el proceso evolutivo del Homo Sapiens. En efecto, la inercia a acumular recursos contrarresta el sentimiento de incertidumbre sobre lo que puede pasar a uno en el futuro, por lo que la codicia pudo haber evolucionado en nuestros antepasados ancestrales como una forma de adaptación cuando el entorno es pobre en recursos...

Ivan Jesus Gomez / MISIONEROS DE LA COMUNICACIÓN

martes, 17 de abril de 2018

SALUD: EN CAPITALISMO ES UN NEGOCIO

Curar enfermedades es un mal negocio para la industria farmacéutica, según Goldman Sachs

Un inversor trabaja en el puesto de Goldman Sachs en la Bolsa de Nueva York.

17 abr 2018

 Edgar Romero
El grupo de banca de inversión y valores Goldman Sachs, uno de los más grandes del mundo, ha desatado un debate, ya por muchos conocido, dirigido a la industria farmacéutica, sobre la rentabilidad de curar o no enfermedades.

En concreto, Goldman Sachs se refiere al sector de la biotecnología, especialmente aquellas empresas involucradas en el tratamiento pionero de la terapia génica, tal y como se conoce el proceso de substituir genes defectuosos por genes sanos, agregar genes nuevos para ayudar al cuerpo a combatir o a tratar enfermedades, o desactivar genes problemáticos. 

En un informe dado a conocer el pasado 10 de abril y publicado un día después por la CNBC, titulado 'La revolución del genoma', se plantea la pregunta: '¿La curación de los pacientes es un modelo comercial sostenible?', y la respuesta es tajante: 'No'.

En el texto, la analista Salveen Richter dice textualmente que "el potencial de ofrecer 'remedios únicos' es uno de los aspectos más atractivos de la terapia génica, la terapia celular genéticamente modificada y la edición de genes". Sin embargo, añade, "estos tratamientos ofrecen una perspectiva muy diferente con respecto a los ingresos recurrentes frente a las terapias crónicas".

Así, según Richter, "si bien esta propuesta tiene un enorme valor para los pacientes y la sociedad", podría representar "un desafío para los desarrolladores de medicina genómica que buscan un flujo de efectivo sostenido".

Curación... menos ganancia: ¿Cuál es la solución?

En el informe se ponen como ejemplo los tratamientos efectivos de la farmacéutica Gilead Sciences para la hepatitis C, que lograron una curación de más del 90 % de los afectados en EE.UU.

Gracias a la efectividad de la medicina de esta empresa, en 2015, las ventas del tratamiento alcanzaron los 12.500 millones de dólares; pero las previsiones para este año son de apenas 4.000 millones de dólares. "El éxito de su franquicia de hepatitis C ha agotado gradualmente el grupo disponible de pacientes tratables", escribió la analista, explicando que, como consecuencia, "también disminuye el número de portadores capaces de transmitir el virus a nuevos pacientes, por lo que el grupo de incidentes también disminuye".

En este sentido, Richter señala que "donde un grupo de incidentes permanece estable (por ejemplo, en cáncer) el potencial para una cura plantea menos riesgos para la sostenibilidad de una franquicia".

En su análisis, el grupo de banca de inversión y valores plantea tres posibles soluciones para que la terapia génica sea un negocio:
Dirigirse a mercados grandes, como por ejemplo el de la hemofilia, que crece aproximadamente un 6-7 % anual.
Abordar los trastornos con alta incidencia, como la atrofia muscular espinal, que afecta a las células en la médula espinal, lo que influye en la capacidad para caminar, comer o respirar.
Innovación constante y expansión de la cartera. Tomar en cuenta que hay cientos de enfermedades retinianas heredadas, como las formas genéticas de ceguera.
No es un negocio nuevo

"No podemos pensar que las empresas van a buscar curaciones, porque no les interesa", dijo Richard Roberts, Premio Nobel de Medicina en 1993, en una entrevista con el digital Público hace 10 años. Además, señaló que predomina el negocio frente a la cura, por lo que propuso en esa oportunidad "separar el descubrimiento de una curación de enfermedades de la venta de medicamentos".

Por su parte, el colombiano Germán Velásquez, quien trabajó por más de 20 años en la Organización Mundial de la Salud (OMS), coincide con Roberts. Dice, en un artículo publicado en noviembre de 2012, que "productos que curan el paciente, matan el mercado, cuando se trata de mantener y aumentar las ventas", y por ello "el paciente sin cura, será consumidor permanente para que las ganancias de la industria estén sanas".



Logo Goldman Sachs en bolsa Nueva York.
Además de no curar, hay otra vertiente, planteada a finales de los años 70 por Henry Gadsden, entonces director ejecutivo de Merck, quien dijo a la revista de negocios Fortune que le disgustaba que los mercados potenciales de la compañía se hubieran limitado a personas enfermas y propuso que el negocio de los medicamentos se podía dirigir a personas sanas.

"Después de tres décadas, el sueño de Gadsden se ha hecho realidad", dicen Ray Moynihan y Alan Cassels en su libro 'Medicamentos que nos enferman e industrias farmacéuticas que nos convierten en pacientes'. En ese texto, señalan que "las estrategias de marketing de las compañías farmacéuticas más grandes del mundo se dirigen actualmente a los sanos y ricos" y esas compañías han logrado que "los problemas más triviales" se vendan "como graves enfermedades".

Ganancias multimillonarias cada año

En 2016, los ingresos de las principales 15 farmacéuticas del mundo superaron los 640.000 millones de dólares, de acuerdo al ranking de las 500 empresas más importantes del mundo de la revista Fortune.




La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) de España, en un artículo publicado el año pasado en Nueva Tribuna, explica que por cada dólar invertido en fabricar un medicamento se obtienen 1.000 de ganancias.
Las estrategias de la industria farmacéutica

La FADSP cita cuatro estrategias que utiliza la industria farmacéutica para obtener sus ganancias millonarias en todo el mundo, algunas de las cuales coinciden con las planteadas por Moynihan y Cassels.
Realizan una gran presión propagandística de los medicamentos que fabrican, aunque no sean útiles y puedan ser nocivos para la salud.
Explotan al máximo los medicamentos en forma de monopolio y en condiciones abusivas que no tienen en cuenta las necesidades objetivas de los enfermos ni su capacidad adquisitiva
Reducen la investigación de las enfermedades que afectan principalmente a los países pobres, porque no son rentables, mientras se concentran en los problemas de las poblaciones con un alto poder adquisitivo, aun cuando no se trate de enfermedades (como la proliferación de 'medicamentos' antienvejecimiento)
Fuerzan las legislaciones nacionales e internacionales para favorecer sus intereses, aunque sea a costa de la salud y la vida de millones de personas.

RT / MISIONEROS DE LA COMUNICACION
misionerosdelacomunicacion@gmail.com

lunes, 3 de agosto de 2015

AUN VIGENTE LA RESEÑA DE LA IGUANA .CON VENEZUELA Y LA POLAR DE MENDOZA

¿En qué quedó la reunión entre Empresas Polar y gobierno nacional? Acá le contamos 3 puntos claves


 
06 Febrero 2015 20:02
El vicepresidente de Seguridad y Soberanía Alimentaria, Carlos Osorio, se reunió con representantes de Alimentos Polar para debatir sobre la resolución N° 003-15 sobre producción y comercialización de la harina precocida de maíz, publicada en Gaceta Oficial Extraordinaria que circuló ayer.

Son muchos las quejas de Polar por el precio establecido de Bs. 19 y a su vez el gobierno ha presentado argumentos suficientes para establecer esa cifra.

A continuación le presentamos los puntos claves de la reunión:

1.- Hacer entender a Polar que el precio debe ser justo

Osorio informó a través del Twitter que el Gobierno aceptó la mesa de trabajo con la Polar para “para hacerles entender el precio de la harina precocida”.

De igual forma recordó que la empresa privada recibe dólar preferencial (Bs.6,30) por lo que está garantizada la producción. “Los precios regulados siempre son evaluados para proteger al pueblo y no a los intereses capitalistas”, aseveró el ministro.

Por su parte, Polar estableció en nota de prensa que “después del aumento decretado por el Gobierno, de 218% en el precio del maíz blanco, el precio justo de la harina precocida es de Bs 26,50, para cubrir los crecientes costos de producción y evitar que la categoría se produzca a pérdida”.

2.- ¿Qué quiere la Polar?

El director de Alimentos Polar, Manuel Felipe Larrazábal, informó que además de subir aún más el costo de la harina, le propone al Gobierno venda a la empresa la totalidad del maíz al precio de Bs 3,45, es decir, la empresa sigue luchando por sus jugosas ganancias.

Otra de las solicitudes es aumentar la frecuencia de las adecuaciones al precio de la harina precocida de maíz, para evitar los rezagos.

Investigaciones han revelado que Polar comete chanchullos con el tema de la harina de maíz. Al punto que Luigino Bracci, presentó un trabajo en el que asegura que la Polar pidió dólares preferenciales para poder pagar la licencia de la marca “Harina Pan”, y Cadivi (ahora Cencoex) se los entregó como establece la ley, pero el asunto no termina allí, pues la mencionada empresa entregó esos dólares a una empresa canadiense llamada Deutsche Tra Trusstee Inc. y ésta se los regresa “bajo cuerda”.

3.- Lo que dice Osorio

“Si dejamos que el privado coloque precio a los productos volveríamos a la cuarta República donde el pueblo no tendría como comprar”, aclaró Osorio en la red social.

Mientras tanto, los grandes capitalistas de Polar aseguraron que el Gobierno revisaría las propuestas de y en la brevedad posible daría respuestas
 
LA IGUANA.COM /MISIONEROS DE LA COMUNICACION
misionerosdelacomunicacion@gmail