lunes, 11 de septiembre de 2017

COREA QUIERE PAZ PIDE MORATORIA PERO EE.UU NO LA HACEPTA AUN

 En momento álgido de la tensión entre Washington y Pionyang, entrevista a Alejandro Cao de Benós, único representante de Corea del Norte en Occidente.
 
Delegado norcoreano a RT: "Por supuesto que tenemos infiltrados en el Ejército de EE.UU."

5 sep 2017
 
Kim Jong-un supervisa el lanzamiento del misil de medio alcance Pukguksong-2, foto sin fecha publicada el 22 de mayo de 2017.

Alejandro Cao de Benós es la voz de la República Popular de Corea del Norte en Occidente. En un escenario en el que el ruido de las detonaciones y la retórica hostil parecen imponerse al diálogo racional, hemos querido recurrir a su punto de vista en un intento de profundizar en la lógica de un régimen que desde Occidente se percibe como una amenaza a la seguridad mundial. ¿Qué busca realmente Pionyang con sus exhibiciones de fuerza? ¿Es esta puesta en escena pre-bélica una estrategia políticamente rentable para los gobiernos implicados? ¿Como recibe el gobierno de Kim Jong-un las sanciones de la comunidad internacional? ¿Hay motivos para temer un conflicto armado? Desgranamos estas y otras cuestiones con el "delegado especial" de Corea del Norte, que nos atiende amablemente por teléfono.

RT: Al igual que en nuestra anterior entrevista, comenzamos hablando de sanciones recientes: ¿Qué consecuencias pueden tener estas sanciones a medio o largo plazo en la economía norcoreana? 

Alejandro Cao de Benós: Las consecuencias son mínimas. Corea del Norte ha desarrollado su industria nacional desde su creación (1948) para no depender del extranjero. Es verdad que, lógicamente, estas sanciones complican mucho las importaciones y las exportaciones pero, al final, aunque cueste más tiempo y más dinero, siempre hay formas para evadirlas y siempre hay gobiernos, personas y empresas a las que no les importan estas sanciones porque, como suele decirse, 'business is business'. Hay muchísima gente interesada en hacer negocios con Corea del Norte: yo mismo recibo a diario cientos de peticiones. Vivimos en un mundo capitalista y globalizado en el que, si una empresa no se desarrolla, muere. Por eso quieren seguir comerciando y ganando dinero, esa es la norma del capital: al final, lo que interesa es hacer negocio. Es la ironía de recibir sanciones por parte de países con ideología capitalista: que, en el fondo, su única ideología es el dinero, y el dinero está por encima de todas las ideologías y también de las sanciones.

Kim Jong-un habla con oficiales norcoreanos durante el lanzamiento de un misil balístico en una ubicación desconocida, foto sin fecha publicada el 11 de marzo de 2016 

RT: En una entrevista reciente, se refería usted al comportamiento internacional de China y de Rusia como "una diplomacia de doble cara", destinada a satisfacer sus propios intereses y al mismo tiempo a pertenecer al sistema capitalista...
 
Alejandro Cao de Benós.: Ni a Vladímir Putin ni a Xi Jinping les hace ninguna gracia que los norteamericanos se estén quedando con el control del mar del Sur de China ni sus intentos de predominio en la esfera asiática. Eso les bloquea el comercio y les somete a cierto control militar. De ahí las protestas contra el escudo antimisiles: en apariencia se trata de unas pequeñas baterías, pero están equipadas con un radar de banda x muy potente que puede espiar, y de hecho va a espiar, tanto al Ejército ruso como al chino.

Rusia y China tienen que comportarse como 'buenos estudiantes' de la comunidad internacional y seguir los protocolos para seguir beneficiándose del sistema capitalista... pero hay grandes diferencias entre lo que se hace en el Consejo de Seguridad de la ONU y lo que se hace en el día a día en la política internacional real.

RT: En Occidente llama la atención la actitud silenciosa de la ciudadanía norcoreana. Al fin y al cabo, esa población está bajo el mandato de un líder cuyo comportamiento puede redundar en un aislamiento aún mayor dentro de la esfera internacional, en un empobrecimiento de la economía a causa de las sanciones y, en el peor de los casos, en un conflicto bélico de gran potencial destructivo. ¿Cómo es que no surge una oposición contra eso, una disidencia? ¿Acaso no tienen miedo? ¿Es posible una cohesión tan perfecta o se trata en realidad de una represión brutal?
 
Alejandro Cao de Benós.: Es un fenómeno de verdadera cohesión y cualquiera que vaya a Corea lo puede verificar. La gente en Corea del Norte es realmente valerosa, es un pueblo con mucho sentido del honor y de la dignidad. Es un pequeño país que se levanta como un gran gigante, como lo estamos viendo, y eso es un motivo de orgullo. Hay una gran solidez en las masas. Claro que en 25 millones de personas hay algunos individuos que no querrán que el líder actúe de tal o cual manera o no les parecerá correcto, pero claro, pueden ser unos 1.000 individuos contra 25 millones; pues, lógicamente tienen que aceptar lo que quiere la mayoría. “Hay muchos norcoreanos que están trabajando en el Ejército de Estados Unidos y nos facilitan información. Conocemos sus planes y sabemos que lo tienen todo preparado para la invasión”. Alejandro Cao de Benós, el único representante de Corea del Norte en Occidente

RT: Los diferentes líderes mundiales opinan unánimemente que la única manera de encontrar la paz y aliviar la tensión entre EE.UU. y Corea del Norte es el diálogo. Pero, al mismo tiempo, sólo aceptan sentarse a la mesa una vez que Piongyang renuncie a su arsenal nuclear. En el hipotético e improbable caso de que Corea del Norte aceptase esa condición, ¿qué ocurriría realmente?
 
Alejandro Cao de Benós.: Nuestra política es muy clara: mientras EE.UU. no estén dispuestos a firmar un tratado de paz con la República Popular de Corea del Norte, no se puede acceder a unas relaciones normales, porque oficialmente estamos en guerra. Si EE.UU. se niega a declarar la paz definitiva es porque están buscando el momento de atacar. Quien no quiere la paz, es porque quiere la guerra.

Yo creo que el presidente Putin ha estado acertado cuando ha señalado que hay que sentarse a hablar sin condiciones previas. Ha dado en la clave. No se puede pedir a Corea del Norte que renuncie a nada, porque EE.UU. no está dispuesto a desactivar sus 7.000 u 8.000 ojivas nucleares para sentarse a la mesa.
Si nos sentamos a negociar, se puede empezar por una moratoria que suponga no hacer pruebas nucleares durante un tiempo y luego llegar a un tratado de paz definitivo que detenga el desarrollo nuclear, pero EE.UU. también tendría que dejar de hacer maniobras militares en la península coreana. Hace poco, 80.000 marines han estado haciendo pruebas militares en la frontera. Si EE.UU. persiste en su arrogancia, en tratar de imponer sus condiciones y en tratar a Corea del Norte como un país inferior, eso no funcionará. Espero que Trump, que parecía tener cierta simpatía por el presidente Putin, le escuche esta vez

RT / MISIONEROS DE LA COMUNICACION
misionerosdelacomunicacion@gamail.com.

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